Cuando un filtro vuelve a dar guerra a los tres meses, la conversación con el cliente es incómoda: ¿fue la limpieza, fue el motor, fue la pieza? Sin papeles, es tu palabra contra su enfado.
Por eso cada filtro que abrimos sale con un informe. Una reparación tiene que poder explicarse meses después.
Qué lleva el informe
- Identificación de la pieza y del vehículo: tipo de pieza, referencias de la carcasa, vehículo y kilómetros.
- Motivo de entrada: lo que nos pediste y los síntomas o códigos que nos pasaste.
- Inspección realizada: cómo se abrió y qué se comprobó.
- Hallazgo: el estado de la cerámica y de la carcasa. Entera, agrietada, fundida, desplazada, con ceniza, con aceite.
- Fotografías de la pieza tal como llegó, abierta y terminada.
- Decisión técnica y por qué: limpieza, cambio de cerámica, reparación de la carcasa o no reparación.
- Trabajo ejecutado.
- Limitaciones: lo que el trabajo no corrige.
- Recomendaciones sobre la causa raíz: qué conviene revisar en el vehículo antes de entregarlo.
Lo visto, separado de lo supuesto
La parte que más importa del informe es la que separa:
- El defecto observado: lo que se ve en la pieza y sale en las fotos.
- El trabajo realizado.
- La causa confirmada, si se ha podido confirmar.
- Las causas posibles no verificadas: lo que apunta la pieza pero no se puede comprobar desde aquí, porque el motor está en tu taller.
Así nadie da por hecho que el filtro tiene la culpa de todo lo que pase después, ni que la causa está resuelta porque el filtro ha salido limpio.
Por qué te sirve
- Para tu cliente. Ve su pieza abierta. Entiende por qué no se ha limpiado, o por qué sí, y por qué hay que mirar los inyectores.
- Para ti. Si el coche vuelve, tienes cómo estaba la cerámica, qué se hizo y qué se recomendó revisar.
- Para decidir rápido. Las fotos de la pieza abierta te llegan antes de hacer el trabajo, con la decisión propuesta. Autorizas con lo que ves, no con lo que te cuentan.
Qué no vas a encontrar en el informe
- Diagnósticos del motor hechos a distancia. Decimos lo que apunta la pieza; el motor lo tienes tú delante.
- Frases que no comprometen a nada, del tipo «se recomienda revisión general».
- Fotos genéricas. Todas son de tu pieza.
Cómo se redacta un hallazgo
Este es un ejemplo de redacción, no un caso real. Sirve para que veas el tono y el nivel de detalle:
Hallazgo: cerámica con grieta longitudinal en la cara de entrada, visible en la foto 3. Hollín húmedo en la mitad inferior de la cara de entrada. Decisión: no se limpia. La grieta deja pasar gases sin filtrar; una limpieza no la corrige. Se propone cambio de cerámica. Causa raíz (no verificada desde aquí): el hollín húmedo apunta a combustible sin quemar. Recomendamos revisar inyectores antes de montar.
Frases cortas, lo que se ve separado de lo que se supone, y una recomendación concreta. Nada de «posible fallo general del sistema».
Cómo te llega
Las fotos y la decisión propuesta, por WhatsApp, en cuanto la pieza está abierta. El informe completo, con el trabajo terminado y las fotos finales.
Si algo falla después del montaje
Avísanos enseguida y conserva la pieza. Si el vehículo sigue circulando o la pieza se manipula o se devuelve sin avisar, ya no se puede saber qué lo causó. Con la pieza y el informe delante, se puede buscar la causa.
Cómo empezar
Mándanos por WhatsApp la matrícula, los kilómetros, el síntoma y los códigos, y luego la pieza sin sondas ni sensores. Mensajería a toda España en 24/48 h, ida y vuelta. Más en cómo enviarnos la pieza.
