El radiador de calefacción, o calefactor, es una pieza pequeña con un problema grande: dónde está. En muchos coches va dentro del grupo de climatización, detrás del salpicadero. Comprarlo es lo de menos. Lo que cuesta son las horas de desmontar.
Eso cambia la forma de trabajar: la prioridad es no equivocarse. Ni de diagnóstico, ni de pieza.
Primero, asegurarse de que es él
Si pierde agua
Las pistas típicas de un calefactor con fuga:
- Moqueta mojada en el lado del acompañante o en el túnel.
- Olor dulzón en el habitáculo.
- Parabrisas que se empaña con una película grasa.
- El nivel baja y en el vano motor no se ve fuga.
Antes de desmontar, revisa lo que se ve desde el vano: los dos manguitos que entran al habitáculo, sus abrazaderas y las tomas rápidas si las lleva. Y en coches con A/C, que el agua de la moqueta no sea condensado del evaporador por un desagüe tapado. El condensado no huele ni deja grasa.
Si no calienta
Un calefactor obstruido calienta poco o nada. Pero antes hay que descartar:
- Aire en el circuito, sobre todo si se ha tocado hace poco.
- Termostato que se queda abierto y el motor no coge temperatura.
- Bomba de agua con poco caudal.
- Trampilla de mezcla o su motor, que no abre al lado caliente.
Si los dos manguitos del calefactor llegan calientes y el aire sale frío, la sospecha está en el calefactor o en la trampilla. Si uno llega caliente y el otro frío, el calefactor no deja pasar: está obstruido.
Reparar o cambiar el calefactor
En turismo, el calefactor nuevo suele ser asequible y lo razonable muchas veces es cambiarlo. Si es así, te lo decimos, y te ayudamos a pedir el correcto por matrícula para no desmontar dos veces.
Reparar tiene sentido cuando:
- No hay recambio: vehículos con años, series cortas, autobuses, maquinaria.
- El recambio tarda y el vehículo no puede esperar.
- Es un calefactor grande de autobús o de cabina de maquinaria, caro de reponer.
Cuando se repara, el trabajo es el de cualquier radiador: soldadura de la toma o la grieta, y prueba de estanqueidad antes de que salga. Si lo que tiene es otra cosa, con fotos te decimos si tiene arreglo o si toca recambio.
Si el calefactor no existe ya, se puede fabricar: ver fabricación a medida.
Errores típicos que vemos
- Tapafugas en un calefactor. El calefactor tiene pasos finos y es de los primeros en obstruirse. Lo que antes perdía, ahora tampoco calienta.
- Montar el nuevo en un circuito sucio. Si el viejo se obstruyó por óxido o por restos de producto, el nuevo va por el mismo camino. Hay que limpiar el circuito antes.
- Pedir el calefactor por modelo y no por matrícula. Un mismo modelo puede llevar dos calefactores distintos según el climatizador. Desmontar el salpicadero para descubrir que no encaja duele.
Lo que te contamos al devolverlo
Con la pieza reparada vuelve lo que hemos encontrado: por dónde perdía y si había restos de tapafugas, óxido o aceite dentro. Si el calefactor venía sucio, el circuito también lo está: conviene limpiarlo antes de montar para no desmontar el salpicadero otra vez.
Qué datos nos hacen falta
- Matrícula o bastidor del vehículo.
- Fotos del calefactor y de sus tomas, si ya está fuera.
- Síntoma: pierde agua, no calienta, olor, empañado.
Cómo enviarlo
Vacíalo, tapa las dos tomas y protege las aletas con cartón. Enviamos a toda España en 24/48 h, también la vuelta. Con el salpicadero abierto el coche no se mueve, así que el plazo te lo decimos por WhatsApp antes de que nos lo mandes.
Si lo que falla en el habitáculo es el frío y no el calor, eso va por recambios de aire acondicionado.