En un camión o un autobús el filtro de partículas no es una pieza más del escape. Es un bloque grande, a menudo con catalizador, filtro y SCR dentro, y cuando falla el vehículo deja de trabajar. Una decisión a ciegas —limpiar algo que estaba partido, cambiar algo que tenía limpieza— se paga en días de parada.
Por eso hacemos con un DPF de camión lo mismo que con cualquier filtro: abrirlo y mirar.
Qué cambia respecto a un turismo
- Tamaño. Cerámicas mucho más grandes y pesadas, que se manipulan de otra manera.
- Varios cuerpos. Lo habitual es encontrar catalizador, filtro de partículas y SCR en el mismo conjunto. Cada uno se mira por separado.
- Uso. Un camión de largo recorrido y un autobús urbano llenan el filtro de forma muy distinta. El urbano se parece más a una furgoneta de reparto: paradas, ralentí y regeneraciones que no terminan.
- Ceniza. Con kilometrajes altos, la ceniza que no se quema acaba siendo lo que más tapa. Solo sale limpiando con la pieza fuera.
Lo que miramos al abrir
- Integridad de la cerámica: grietas, fusión, desplazamiento.
- Cantidad de hollín y de ceniza.
- Restos de aceite o de refrigerante que apunten al motor.
- Estado de la carcasa y de las uniones.
- Si hay SCR, depósitos o cristalización en la entrada.
Te mandamos las fotos de cada cuerpo y la decisión explicada. Sin tu OK no se toca nada.
Limpieza o cerámica
Las reglas son las de siempre: cerámica entera y causa conocida, limpieza; cerámica rota, fundida o desplazada, cerámica nueva. En vehículo industrial los kilómetros se leen junto con las horas de motor y el tipo de servicio; el criterio que usamos como orientación en turismo no se traslada tal cual. Aquí, más todavía, manda lo que se ve dentro.
Para cambiar una cerámica de este tamaño, la referencia se cierra con medidas exactas, forma, número de cuerpos, norma Euro y referencias de la carcasa. Más en cambio de cerámica.
Antes de desmontar
Un DPF de camión que se llena antes de tiempo casi siempre tiene una causa fuera del filtro. Conviene revisar inyección, EGR, turbo, consumo de aceite, sensores de presión diferencial y de temperatura, y el tipo de servicio que hace el vehículo. Una limpieza no corrige ninguna de esas cosas.
Autobús urbano y vehículos de flota
El autobús urbano es el caso extremo del uso que no deja regenerar: paradas cada pocos cientos de metros, puertas abiertas, ralentí largo en cabecera. Muchos de estos vehículos dependen de regeneraciones en parado que a veces se aplazan porque el vehículo tiene que salir.
En flotas, el valor está en el seguimiento. Si cada filtro que pasa por nuestras manos tiene su informe con fotos, kilómetros u horas y decisión, se puede ver si un vehículo se sale del patrón o si el problema se repite en toda la flota. Eso ayuda a decidir dónde hay que mirar el motor y dónde basta con mantenimiento.
Qué recibes
- Fotos de cada cuerpo tal como llega y abierto.
- La decisión por cuerpo: limpieza, cerámica, nada o no reparable.
- Lo que la pieza apunta sobre la causa: hollín, aceite, refrigerante, ceniza.
- El conjunto de vuelta, cerrado y listo para montar.
Cómo nos lo mandas
- Sondas y sensores fuera, todos.
- El conjunto entero si los cuerpos van en un mismo bloque.
- Por WhatsApp: marca, modelo, bastidor, kilómetros u horas, norma Euro, códigos y fotos del bloque y sus etiquetas.
- Bien sujeto y con las bocas tapadas: es una pieza pesada y la cerámica no aguanta golpes.
Mensajería a toda España en 24/48 h, y la vuelta igual. Con un bloque de este tamaño, mándanos antes foto, medidas y peso aproximado, y te confirmamos por WhatsApp cómo se organiza el transporte. Más en cómo enviarnos la pieza.
